Dulce como el pastel~ «Honey»
  Autor/a: fer-uchiha
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  Fecha: 17/12/17 23:33
  Última edición: 17/12/17 23:33
Fanfics > El día a día en friki



 

Aquí les dejo un one-shot que hice hace tiempo uwu espero que les guste :'3

Dulce como el pastel~ ❤

_____ era una chica independiente, cuidadosa y dulce. Le encantaban los dulces o todo aquello que fuera dulce. Si había algo a lo que no podía resistirse era a eso, todo tipo de dulces y caramelos.

Había logrado entrar a Ouran sin dificultades, gracias a que sus padres eran unos reconocidos empresarios. Desde su día de entrada nunca había puesto un pie en el Host Club por más que sus amigas le insistiesen. Según ella, “ligar” o cosas por el estilo, era una pérdida de tiempo.

Pero, todos los días, sin excepción alguna, sus amigas le insistían hasta el cansancio.

-Me vas a decir que no te da ni un poquito de curiosidad. –Se acercó a _____ de manera lenta y cuidadosa, dudosa y frunciendo un poco el ceño.

-Pues si Leixia. No tengo interés alguno en ello. –Al igual que su amiga castaña, la chica frunció un poco el ceño para luego continuar con su lectura.

-Buuuh, ¿Ni aunque haya muchos dulces? –Cuestionó haciendo pucheros una chica de rubios cabellos atados en una coleta hacia su hombro derecho y de ojos turquesa.-

-Hmm….-Musitó la castaña con el ceño fruncido al mismo tiempo que miraba a su amiga rubia, luego simplemente ambas asintieron formando una sonrisa en sus labios.

-P-pero ¿¡Qué hacen!? –Su libro había caído, ahora se encontraba forcejeando pues sus amigas la habían agarrado cada una de un brazo para literalmente arrastrarla hasta el Host Club.

No tardaron mucho en llegar, su salón quedaba cerca del salón de música donde era el Host Club. Al nunca acercarse ni una sola vez a dicho club, las dudas de _____ aumentaron, cuestionándose una y otra vez que hacían frente al salón de música.

-¿El salón de música? ¿Qué haremos aquí? –Preguntó una _____ bastante confundida.

-Oh bueno, veras, aquí es el famoso Host Club. –Dijo Atenea, la rubia.

-Mhm mhm. –Asintió repetidamente Leixia con una sonrisa.

-Ahh…-Dijo en un tono que parecía calmado para sus amigas.- ¡Pues yo no quiero estar aquí! –Por poco y gritaba, sí que se había alterado.

_____ a estas alturas ya se había soltado del agarre de sus amigas, intentaba escapar de puntitas pero para su mala suerte sus amigas la habían atrapado una vez más.

-Oh no, tú no escaparas. –Dijeron ambas al unísono.

Mientras las chicas discutían, la puerta del Host Club se abría. Las tres voltearon al mismo tiempo hacia la puerta, al haber sentido una especie de brisa venir hacia sus rostros.

//Tn Pov//

Hace unos minutos estaba leyendo un libro tranquilamente y de un momento a otro mis amigas ya me habían arrastrado frente al dichoso “Host Club”. Siendo sincera no tenía ni una gana de ir a ese lugar, no me llamaba para nada la atención, ¿Qué tenía de interesante ver chicos o coquetear con ellos?

Discutía con Leixia y Atenea cuando de pronto sentí una suave brisa acercarse a nosotras y golpear contra nuestros rostros delicadamente, seguido de ello apareció una clase de lluvia de rosas, revelando detrás de ellas a un grupo de chicos. Uno estaba sentado en una silla muy elegante, al centro, con pose de príncipe o de ¿diva? Reí ante mis pensamientos y seguí analizando. También había unos gemelos, ambos tenían una sonrisa traviesa. Luego estaba un chico de lentes y cabello negro, parecía el que llevaba la administración pues traía una tabla con varias hojas, había un chico bajito, castaño, podía jurar que tenía facciones de chica pero aun así, parecía el más “normal” del lugar. Por último había un moreno, alto, que traía a un niño en su hombro.

¿También involucran niños aquí? Eso sí que es pasarse…

Pensé y suspiré.

De pronto el rubio con aires principescos se acercó a mí tomando mi mano al mismo tiempo que la besaba.

-Princesa, le doy la bienvenida al Host Club. Si necesita un príncipe en brillante armadura para que la proteja aquí está su servidor. –Dicho esto sonrió encantadoramente y depositó un beso en mi mano.

Entonces, el chico de cabello castaño y de grandes ojos café paso a su lado pegándole en la cabeza con un libro a lo que el rubio cayó al suelo de una manera bastante graciosa, no pude evitar reír ligeramente.

-Senpai, creo que esa no es la forma de dar una bienvenida.

Vaya, sí que ese chico no solo tenía la apariencia de una chica sino que también la voz suave de una.

El rubio comenzó a suplicarle no sé cuántas cosas, me distraje un poco y creo que los gemelos aprovecharon la situación para rodearme cada uno con su brazo.

-¿Ese rey idiota te parece divertido? Solo espera a vernos en acción. –Soltó una sonrisa traviesa el chico que se encontraba a mi derecha.

-Te partirás de risa….-Imitó a su gemelo, sonriendo aún más ampliamente.

-En un dos por tres. –Complementó a su hermano.

Por mi parte, no les di importancia. En serio que no me interesaba estar aquí en lo más mínimo. 

Creía que no duraría más de cinco minutos en el Host Club.

Error.

Mi mirada se giró hacia el chico moreno y el pequeño rubio, se encontraban en una tierna escena.

-¡Takashi! Abraza a Usa-Chan, te necesita. –Decía el pequeño mientras ofrecía su rosado conejito de peluche al más alto.

Pensé que el chico, llamado Takashi, se mantendría inexpresivo como todo éste tiempo pero no fue así, éste le dedicó una ligera pero cálida sonrisa al pequeño mientras sostenía al tierno conejito de peluche.

Sonreí tontamente ante tal escena y fue ahí donde el chico de gafas se acercó a mí.

-Si quieres te puedo vender el álbum exclusivo de esos dos. –Acomodó sus gafas mientras sacaba y me mostraba los dichosos álbumes.

-¿Q-qué? –Di un paso hacia atrás.

Este sitio es demasiado raro….DEMASIADO.

-¿Quieres abrazar a Usa-chan? –Preguntó dulcemente ofreciéndome una sonrisa.

¿En qué momento llegó el pequeño hacia mí?   

-¿Uh? Oh claro, pequeño. –Le devolví la sonrisa de manera dulce. Él estiró sus brazos para ofrecerme el peluche, manteniendo su linda y dulce sonrisa.

Tomé al peluche entre mis brazos y juraría que se movió un poco pero lejos de asustarme, me reconfortó enormemente por lo que mi sonrisa se amplificó.

Froté mi mejilla contra él alegremente.

-Uhh oye, ¿Cuál es tu nombre? –Cuestionó tierna e inocentemente el que creía niño, mientras jalaba un poco mi uniforme.

-¿Mh? Oh bueno, mi nombre es _____, ¿Y el tuyo? –Dije amablemente con una sonrisa.

-¡Es un lindo nombre! –Junto sus brazos con sus manos hechas puño mientras sus ojos brillaban, en una expresión sumamente adorable.- Yo soy Mitsukuni pero me llaman Honey, ¿Te gustaría comer un trozo de pastel de fresas conmigo? –Me invitó alegremente.

-¿Uh? Claro que sí, me encantaría. A decir verdad… ¡Amo los dulces, son lo mejor! –Dije animadamente mientras daba un par de saltitos.

-¡Lo son, lo son! –Asintió repetidamente mientras brincaba conmigo sonriendo alegre.

-Oow por cierto, aquí tienes a Usa-chan. –Le devolví su peluche sin quitar la sonrisa de mis labios.

Él tomó su peluche para abrazarlo de inmediato, luego de ello nos dirigimos a una mesa retirada de los demás. Nos pusimos a degustar todo tipo de dulces y golosinas y claro, pastel de fresas el cual al parecer era el favorito de Honey.

-¡Mf efcafta ef fashfel! –El rubio hablaba con la boca llena, había devorado su trozo de un solo mordisco y como consecuencia se había manchado un poco sus ahora sonrojadas mejillas.

-Honey, no hables con la boca llena, te puedes atragantar. Espera, tienes algo de crema aquí. –Tomé una servilleta para limpiar delicadamente los restos de crema que había quedado en sus pequeñas mejillas.- Listo. –Sonreí.

-Honey espero hasta tragar el bocado para poder hablar de nuevo.- Lo siento _____-chan. –Hacía pucheros mientras sus ojos se llenaban de lágrimas.

-P-pero no llores, es solo que no me gustaría que algo malo te pasase. –Preocupada lo abracé de inmediato.

Honey me abrazó de vuelta, se acurrucó en mí, yo solo sonreí. Estaba siendo un momento muy emotivo pero para mí mala suerte fue interrumpido por el timbre que avisaba el inicio de una nueva clase.

-Rayos, justo ahora tenía que timbrar…no quiero ir a histoooriiiaaa. –Murmuré haciendo un leve puchero mientras soltaba a Honey.- Bien, debo ir a clases o mejor dicho volver.

-Waaaa noooo, ¡Estaba divirtiéndome mucho con ______-chan! –Cruzó sus brazos haciendo un puchero lo cual me pareció tierno. Luego sus ojos volvieron a llenarse de lágrimas amenazando con salir, esto me entristeció demasiado.

-T-tranquilo, prometo que volveré, ¿Si? –Le ofrecí una sonrisa y el pequeño asintió ahora de manera alegre.

Me retiré del lugar pues debía llegar a mi clase pronto. Me olvidé por completo de Leixia y Atenea, tenía mi cabeza puesta en otros asuntos.

¿Qué tal si compro muchos dulces y los comparto con Honey?

Sonreí en mis adentros.

Sí, eso haré.

Mi yo de hace unas horas estaría golpeándome por haberme divertido en el Host Club, aquel Club tonto que juré nunca visitar. Pero, ¿Quién diría que justo en ese lugar conocería a alguien tan adorable y que además entendía mi pasión por los dulces?

//Narradora//

Los días pasaron y _____ visitaba al shota del Host Club a diario, le llevaba dulces y por supuesto, pastel de fresas. Reían y compartían momentos que sin duda para _____ eran memorables. La pasaba muy bien con Honey, para ella era tan dulce como un pastel de fresas, era como un hermanito para ella. Lo que no sabía era que el que creía como un niño y pasaba como tal era un año mayor que ella, esto sin duda la dejaría boquiabierta.

Cierto grupo se encontraba observando según ellos discretamente detrás de un  sofá a la joven pareja.

-Oigan, oigan, ¡No puedo escuchar! –Susurró cierto chico rubio de ojos purpura mientras se quejaba de ser empujado por sus compañeros.

-Sin dudas esto elevará la taza de visitas del Host Club. –Sonreía de manera satisfecha cierto azabache mientras anotaba.

-Hm…-Se limitó a musitar el moreno del grupo que al igual que a los demás observaba la escena.

Los gemelos por su parte solo reían por lo bajo, traviesos.

Y Haruhi…bueno, ella se negó a espiarlos, no le parecía buena idea además de que para ella eso era entrometerse ya demasiado.

Los chicos estaban que se agarraban a golpes, por poco empezaban un desastre pero Kyoya los detuvo.

-Shh guarden silencio o seremos descubiertos.

-Si mamá. –Decía cabizbajo un Tamaki que parecía perrito regañado.

-Luego siguen con su tonto juego de mamá y papá ahora miren. –Kaoru y Hikaru apuntaron hacia aquellos que momentos antes estaban espiando.

Para sorpresa de todos Honey se encontraba besando la mejilla de _____ acompañado de unas mejillas muy sonrojadas por parte de la chica y las reacciones no se hicieron esperar. Todos, sin excepción, se encontraban sumamente sorprendidos. Tamaki tenía la boca abierta, casi hasta el piso y los ojos bien abiertos, los lentes de Kyoya se habían roto y estaba más pálido de lo normal, los gemelos…bueno los gemelos estaban algo sorprendidos pero más allá de ello ya estaban planeando la siguiente jugada, por otra parte Mori era el más sorprendido de todos y su cara lo reflejaba perfectamente. Haruhi, que observaba desde lejos no se quedaba atrás, parpadeaba repetidas veces, más que nada confundida.

-¡Gracias por estar hoy y siempre conmigo _____-chan! ¡Me pongo muy feliz cuando estás aquí conmigo! –El pequeño shota abrazaba a la chica pero esta parecía estar paralizada y evidentemente hecha un tomate.

Honey había dicho y hecho aquello inocentemente, sin embargo, fue suficiente como para hacer palpitar a gran velocidad el corazón de la chica y hacerla sonrojar como nunca antes nadie había podido hacerlo.

La chica estaba a punto de hablar cuando fue interrumpida por el rey del Host Club quien la apuntaba algo tembloroso.

-¡A-alto ahí si crees que podrás hurtar a Honey senpai! –Tartamudeó un poco.

-¿Senpai? –Confundida, la chica inclinó un poco su cabeza.

-Sí, él es un grado más grande que Kyoya y yo así que se encuentra en tercero con Mori. –Explicó al cruzar sus brazos y cerrar los ojos meditando con una leve sonrisa.

-¿¡Q-qué!? –Sorprendida la chica se cayó de su asiento. 

-Tamaki dice la verdad, Honey junto con Mori son los mayores aquí, entre nosotros. –Aclaró Kyoya acomodando sus gafas y sosteniendo su tabla de trabajo bajo el brazo.

-E-eso es imposible…-_____ estaba incrédula.

Los gemelos se hallaban tirados en el suelo partidos de la risa después de contemplar dicha escena. Haruhi ayudó rápidamente a ______ levantarse.

-Tranquila, no pasa nada, a mí también me sorprendió mucho cuando me enteré. –Comentó la castaña en un intento de calmar a la chica que ahora sostenía de los hombros.

-P-pero…y-yo…yo debo irme. -______ corrió del lugar, en su cabeza tenía la confusión probablemente, más grande de su vida.

-¿Hi-hice algo malo? –Preguntaba un Honey inocente al borde del llanto.

-¡Claro que no Honey senpai! Ella solo está algo confundida…volverá, no te preocupes. –Haruhi le sonrió tratando de tranquilizarlo pero su esfuerzo fue inútil pues Mitsukuni ya se encontraba llorando a causa de la partida tan repentina de _____ pues creía que había sido su culpa.

Tamaki que se había distraído por un segundo, dirigió su mirada hacia Haruhi y Honey.- ¿Qué sucede? –Cuestionó sin saber lo que pasaba. Claro, Tamaki siempre tan despistado.

Honey aún tenía algunas lágrimas en los bordes de sus ojos, los cuales frotaba. Giró su vista hacia el rubio.-  ¡Tama-chan! ¡Haru-chan! –El pequeño no pudo evitarlo y se echó a llorar una vez más.

-Tranquilo, todo estará bien…-A estas alturas, al verlo así, Tamaki ya estaba preocupado. Le dio unas palmaditas en la espalda y acarició el cabello del más pequeño.

-E-es que…-Sollozo.-  cuando estoy con _____-chan siento algo aquí –Tocó su pequeño pecho, donde se encontraba su corazón.- y hoy, algo me impulso a hacer lo que hice….-Dejó salir unas cuantas lágrimas más.

Haruhi y Tamaki voltearon a verse sorprendidos, Haruhi por su parte, comenzó a analizar la situación. Un foquito se encendió encima de ella mientras golpeaba su palma con su puño como solía hacer.

-Entiendo. Mmh… ¿Puedo preguntarle algo Honey-senpai? –El pequeño asintió así que la castaña prosiguió.- Bien, ¿Cómo se siente cuando está con ______-san.

-¿M-mh? B-bueno ¡Ella es genial! ¡Hace que me sienta bien y feliz! –Dijo inocentemente y dejó atrás las lágrimas para ahora sonreír de oreja a oreja.

-Mmm… ¿Algo más específico? ¿Detallado? –Ahora era Tamaki quien hablaba, con una pose pensativa. Se acercó al pequeño entrecerrando los ojos.

-Tamaki-senpai…-Susurró Haruhi tratando de detenerlo pero éste solo negó, lo dejo seguir mientras suspiraba.  

-¿Específico? –Ladeó un poco su cabeza de manera adorable, Tamaki asintió así que el pequeño levantó la vista pensativo.- ¡_____ entiende que me encantan los dulces! Compartimos el gusto por ellos…y ¡ella ama a Usa-chan al igual que yo! –Abrazó a su conejito felizmente mientras sonreía de la misma manera con un ligero rubor en sus mejillas y al mismo tiempo que pequeñas flores comenzaban a salir a su alrededor.

-¡El pequeño Honey está enamorado! ¡Que dicha, su primer amor! –Giraba alrededor de Honey y Haruhi, alegremente mientras salían un montón de rosas a su alrededor.

Haruhi solo lo veía con cara de pocos amigos, lo jalo de una oreja llevándolo a otro lado.- No sea precipitado, senpai.

-¡P-pero! –Estaba a punto de comenzar un berrinche, suplicaba de rodillas a Haruhi.
-¿Amor? –Honey ladeó su cabeza mientras se preguntaba a si mismo aquello. Evidentemente estaba confundido.

Los días pasaron, ____ se había relajado. Decidió disculparse con Honey y seguir visitándolo. Le llevó una caja repleta de dulces y un pastel de fresas entero y para él solo.

-Honey, lo siento mucho por lo del otro día…-Bajó su mirada, apenada.- aquí te tengo una sorpresa en forma de disculpa…pero también de agradecimiento por alegrarme los días…y la existencia…-Aquello ultimo lo había susurrado para que el pequeño y por ende no se preocupara. Sacó la caja de dulces y el pastel que tenía escondidos detrás de ella para ofrecérselos a aquel rubio que estaba frente a ella.

Honey aceptó los regalos de la chica alegremente pero decidió compartirlos con ella y ahí se encontraban ambos devorando aquellos dulces que tanto les encantaba.

Ya habían terminado de comer pero…Honey volvió a hacer algo que sorprendió a todos los presentes en la sala. El shota del Host club había besado a _____ una vez más, sin embargo, ¡Ésta vez en los labios!

La cara de _____ se pintó de un rojo carmesí. Todos tenían los ojos como platos.

-¿Sucede algo? ¿E-estás molesta de nuevo? ¡Y-yo lo siento! –Los ojos se le inundaron de lágrimas.

-N-no, n-no….-Negó una y otra vez.- e-es solo que… -¿P-porqué hiciste eso?

-¿Uh? –Las lágrimas desaparecieron, ahora se encontraba parpadeando tierna e inocentemente.- Tama-chan me dijo que lo hiciera, ¿Está mal? –Ladeó su cabeza inocente a la vez que abrazaba fuerte a Usa-chan.

-N-no…espera… ¿¡Qué!?

Todos giraron su vista hacia el rubio rey de Ouran para perseguirlo, éste solo huía despavorido y pidiendo clemencia, creía que iban a matarlo y tal vez así sería. Honey solo se quedó en su asiento más confundido que nunca.

-¿Uh? –Abrazó fuertemente a Usa-chan, realmente no entendía lo que estaba sucediendo, solo entendía que aquello fue dulce como un pastel. Sonrió ligeramente pero igual inocente mientras observaba a todos perseguir a Tamaki.

Aunque el pequeño Honey quizá no comprendía del todo, entregó su primer beso de la manera más inocente aquella chica que lo hacía tan feliz y que compartía con él el amor por los dulces, que para él fue tan dulce como un pastel…