Perdido en la oscuridad 3
  Autor/a: Lhatatakeuchi
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  Fecha: 03/09/17 15:26
  Última edición: 03/09/17 15:27
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Tú: ¿qué ha pasado ahora Deidara-san?

Deidara: lo de siempre, ese idiota ha manchado mis figuritas de arcilla con su helado de chocolate, ahora está todo pringoso.

Tú: seguro que no ha sido queriendo.

Deidara: claro que sí, no lo protejas, y tú cobarde, sal de ahí, no te escondas y afronta tus actos como un hombre.

Tú: basta Deidara-san. Seguro que puedes limpiar tus figuras o volver a modelar otras iguales.

Tobi se asomó por detrás de ti con voz inocente.

Tobi: la lista-sempai tiene razón, hágale caso Deidara-sempai, y no le haga daño al bueno de Tobi.

El rubio iba a contestar cuando la voz femenina se le adelantó.

Tú: tampoco te las des de bueno Tobi, porque si fueras un chico bueno ya hubieses pedido disculpas, y estoy segura de que todavía no lo has hecho.

Tobi se puso a tu lado y se inclinó hacia Deidara.

Tobi: Tobi lo siente mucho Deidara-sempai. Le prometo que no volverá a pasar.

Deidara: ya qué...

Comentó dándose por vencido antes de que alguien ajeno a esa conversación de tres se metiera.

¿?: ¿qué demonios creen que hacen? ¿Es que ya no se puede tomar una siesta en este condenado lugar?

La morena se giró para ver como el hombre que estaba tumbado en el sofá dormido ahora estaba sentado, con una mano en el respaldo, con la otra rascándose la cabeza y los ojos aún cerrados.

Tú: si quieres dormir creo que tienes una buena cama, Hidan-san. Esto es una zona común hacemos lo que nos dé la gana.

Al escuchar esa voz el nombrado abrió los ojos y se lanzó a abrazar a la chica saltando por encima del sofá. Pero la chica fue más rápida y consiguió apartarse haciendo que Hidan cayera sobre Tobi.

Tobi: ayúdeme buena-sempai, Hidan-sempai quiere violarme.

Hidan: cállate Tobi, ¿quién va a quererte violar a ti?

Hidan se levantó mientras Deidara se reía de la escena.

Hidan: ¿por qué has hecho eso preciosa? Quería abrazarte a ti.

Comentó acercándose a la pelinegra, pero esta levantó un dedo hacia él.

Tú: cómo te acerques un paso más serás comida para gusanos. ¿Me expliqué Hidan-san?

Hidan: tan seria como siempre muñequita, ¿por qué no dejas las cordialidades? Hace tiempo que nos conocemos. Varios años, ¿cuántos van ya?

Preguntó de manera pensativa mientras hacía cálculos, cálculos que se vieron interrumpidos por tu voz.

Tú: da igual cuántos sean, no he podido disfrutar de la bendición de estar a tu lado.

Respondiste con una sonrisa leve acompañada de un sonrojo tímido cosa que impresionó a los presentes, pero sobre todo a Hidan quién te observaba impresionado por la respuesta mientras se ponía colorado.

Hidan: ¿lo-lo dices en serio?

Tú: evidentemente que no.

Le respondiste con tu cara seria. Deidara y Tobi se rieron al ver la cara que le había quedado a Hidan.

Hidan: pe-pe...pero...

Otra voz más se sumó a vosotros.

¿?: veo que has llegado y ya estás haciendo de las tuyas ¿eh (...)?

Giraste levemente a tu derecha para mirar a las personas que habían entrado.

Tú: no tengo culpa de que sea un pervertido que quiere propasarse conmigo y que no lo logre, Kisame-san.

El nombrado se acercó a ti sonriente y paso un brazo por encima de tus hombros. Eras un poco más baja que él.

Kisame: por eso me caes tan bien, tienes carácter. Eso no se ve mucho.

Tú: pues tranquilo que yo tengo para dar y tomar.

Kisame: esta canija es la leche.

Tú: cuidadito y no te pases, no me gusta que me llamen así.

Kisame: está bien canija.

Lo miraste con una mirada asesina, Kisame se apartó de ti sacando el brazo que tenía rodeando tus hombros y puso sus manos delante de él.

Kisame: vale, vale, pero cálmate.

La otra persona se puso al lado de Kisame.

¿?: eso te está bien por hacerla enfadar. Se ve que vienes con fuerzas (...).

Tú: no creo que sea cierto, solo que me están enfadando uno detrás del otro y no me dan tiempo ni para calmarme, son unos pesados Itachi-san.

Itachi: creo que te entiendo, son una pandilla de enanos inmaduros.

Todos: ¡oye!

Tú: y ¿dónde está el resto?

Hidan: Kakuzu estará por ahí contando su dinero.

Itachi: Zetsu y Sasori se fueron a una misión.

Kisame: Pain está en su despacho.

Deidara: y Konan está cocinando la cena, hoy le toca a ella.

Tú: entonces iré a ayudarla, vosotros comportaos.

Hidan: linda, deja que te ayude.

Te giraste lanzándole una mirada llena de frialdad por encima de tu hombro.

Tú: al final serás pasto para los gusanos.

La joven se fue del salón dejando a un hombre temblando de miedo, mientras el resto se reían de él.

La chica siguió su camino hasta una puerta que conducía a una gran cocina. En ella se encontraba otra mujer con el pelo azul y con una rosa de papel en su pelo. Al escuchar la puerta la mujer que estaba cocinando se giró para mirar a la recién llegada.

Tú: hola Konan-san.

Konan: hola (...)-chan.

Tú: ¿puedo ayudarte?

Konan: te lo agradecería.

Ambas mujeres se pusieron a cocinar en silencio hasta que una de ellas lo rompió.

Konan: ¿dónde has estado desde ayer después de comer?

Tú: he dado una vuelta por ahí.

Konan: espero que no te haya pasado nada.

Tú: no te preocupes, sé cuidarme.

Konan: eso lo sé, Pain no está muy contento.

Solo suspiraste pesadamente deteniendo tu labor durante unos segundos tras los cuales volviste a lo tuyo sin dejar de ser observada de reojo por tu compañera.

Konan: después de comer quiere que vayas a su despacho a hablar.

Tú: no sé por qué, nadie me ha visto.

Konan: nadie sabe que estás aquí, pero aun así Pain no quiere que te vean.

Tú: es una estupidez, tarde o temprano en alguna misión tendrán que descubrir que soy una akatsuki.

Konan: seguramente, pero debes entender que Pain se preocupa por ti.

Tú: eso sí que es estúpido. Y dejemos este tema, hay que servir la comida.

Finalizaste la conversación saliendo de la cocina y al cabo de 10 minutos todos estabais en la mesa grande sentados. En la cabecera de la mesa se encontraba Pain comiendo. A su lado derecho estaba Konan, al lado de Konan estaban sentados Kisame, Itachi y finalmente tú. Del otro lado estaban, Kakuzu al lado de Pain, después Deidara, Tobi, Hidan, que quedaban justo enfrente de ti.

Pain: me alegra saber que ya has regresado (...)-chan.

Tú: siento haberme demorado Pain-sama.

Hidan: ¿y dónde has estado?

Le lanzaste una mirada cortante.

Tú: donde a ti no te importa.

El líder te observó seriamente intentando descifrar tu comportamiento, al ver que no soltabas prenda siguió comiendo tranquilamente como el resto.
Cuando terminasteis Pain fue el primero en levantarse.

Pain: (...)-chan, quiero que vengas a mi despacho.

Tú: enseguida voy.

Dicho esto, subió las escaleras dirección a su despacho mientras tanto ayudaste a Konan a recoger todo.

Cuando terminaste de ayudar a Konan pasaste por la sala para dirigirte al piso superior donde se encontraba el despacho del líder. Observaste la sala comprobando como el resto estaban entretenidos por ahí. Unos viendo la tele, otros salieron de la guarida.

Seguiste caminando y subiste las escaleras para llegar a la parte de arriba de la guarida. Continuaste hasta llegar a la puerta más alejada de todas, petaste en ella y entraste después de escuchar cómo te daban permiso. Después de entrar cerraste la puerta y miraste al frente encontrándote con un peli naranja que estaba sentado detrás de un escritorio mirándote fijamente con un semblante bastante serio.

Pain: ¿dónde has ido (...)-chan?

............................................ continuará ............................................
    mushashi
   06/09/17 05:59 | Última edición: 06/09/17 05:59

Increible nee adore la conti disculpa la demora lo siento,cada que leia me hiba maravillando mas y mas ,tan sorprendente eh intrigante que cada vez que leia me cautivaba mad,estare anciisa por la conti nee aunque claro sere pasiente,adoro tu fic