Perdido en la oscuridad 6
  Autor/a: Lhatatakeuchi
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  Fecha: 25/10/17 16:34
  Última edición: 25/10/17 16:34
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Tú: ¿me haría el favor de dármelo ya?

Cómo respuesta el Arashikage se lanzó a ti con su lagartija gigante. Ésta levantó una pata e intentó aplastarte, pero en unas milésimas de segundo estabas en el aire, justo enfrente del Arashikage, a unos 10 metros.

Tú: entonces lo cogeré yo misma.

Comentaste a la vez que te abalanzabas sobre el Arashikage comenzando una lucha cuerpo a cuerpo mientras la lagartija gigante se movía para intentar tirarte. Con un rodillazo en el estómago conseguiste que el Arashikage cayese lejos de donde te encontrabas. Diste un puñetazo en la cabeza de la lagartija que era donde habías estado peleando e hiciste que desapareciera dejando una gran nube de humo. Caíste lentamente y con gracia hacia el suelo posándote suavemente en él.

Comenzaban a caer pequeñas gotas de agua. Miraste al cielo, viendo la fina lluvia caer.

Llevaste tu mirada al frente viendo como el Arashikage se encontraba a unos diez metros de ti tirado en el suelo, aún seguía consciente. Te acercaste a él, poco a poco y con cada paso que dabas el intentaba ponerse en pie y retroceder, pero no lo conseguía.
Ya estabas de pie a su lado, él te miraba con miedo en los ojos. Te agachaste a lo que él cerró sus ojos fuertemente. Metiste la mano en su traje para luego sacar el pergamino.

Tú: no le mataré si eso es lo que le preocupa, dentro de media hora despertará junto a sus hombres, será mejor que se vayan rápido a casa, dense una ducha con agua caliente. No intenten seguirnos, porque estando tan mojados lo único que conseguirán será morir en el intento.

Le diste un golpe en el cuello dejándolo inconsciente y comenzaste a caminar hacia donde se encontraban Itachi y Kisame. Por el camino viste tu sombrero a lo lejos, con un pequeño movimiento de muñeca conseguiste que se elevara por el viento hasta llegar a tus manos. Te lo pusiste y llegaste a donde se encontraban tus compañeros, quienes te miraban sorprendidos. Lanzaste suavemente el pergamino a Kisame.

Tú: encárgate de esto. Y vayámonos.

Comenzaste a caminar segundos después ellos te siguieron. El camino fue tranquilo o al menos seguiste en tus pensamientos sin percatarte de nada de lo que hablaban. Después de saltar de rama en rama durante bastante tiempo llegasteis a la guarida. Llegasteis para la hora de comer y todos estaban comiendo cuando entrasteis.

Pain: sí que habéis llegado pronto, más de lo que esperaba. ¿Acaso no había bastantes ninjas?

Kisame: si, pero (...) los neutralizó a todos en menos de 5 minutos.

Todos te miraron bastante asombrados, nunca dejabas de impresionarlos.

Pain: entonces será mejor que os sentéis a comer.

Tú: me voy a mi cuarto, no tengo hambre.

Fuiste a tu habitación sin darle tiempo a ninguno hablar. Después de marcharte Kisame les estuvo contando como habías acabado con todos esos ninjas.
Por tu parte te encontrabas en la cama tumbada boca arriba con la ropa todavía mojada. Te levantaste para dirigirte al baño para darte una ducha con agua caliente. Una vez dentro dejaste que el agua cayera en tu cuerpo sintiendo como todos tus músculos se relajaban. Tras acabar de ducharte te vestiste con tu traje ninja. Consistía en un pantalón corto de color negro, top de color azul oscuro con tirantes por debajo de una camiseta de manga corta de redecilla color negro. Y unas sandalias ninja del mismo color que el top. Ataste tu larga melena en la coleta alta que acostumbrabas a llevar y saliste de la habitación sin la capa.
Recorriste los pasillos para dirigirte a un lugar. La cocina. Ahora tenías un poco de hambre y te disponías a comer algo justo cuando pasabas por el salón Hidan que se encontraba allí te miró de manera pervertida. A su lado estaba Deidara que recibió un codazo por parte de éste para después indicarle con un dedo que te mirara. Deidara te miró de arriba abajo y apartó su mirada sonrojado. Con algo de discreción siguió mirándote.

Hidan: oye muñequita, ¿no quieres pasar un buen rato?

Tú: lo pasaré mientras los perros te devoran.

Le contestaste con una mirada fría para luego seguir con tu labor. Hidan comenzó a reírse de manera nerviosa mientras una gota sudor frío recorría desde su frente hasta su barbilla. Deidara comenzó a reírse de Hidan.
Seguiste tu camino hacia la cocina, por suerte allí no había nadie y después de comer algo y limpiar lo que habías manchado saliste de la cocina. Al salir te encontraste en el salón a alguien más, Pain estaba allí hablando con Hidan. El líder al percatarse de tu presencia te miró.

Pain: ya estás aquí, justo a tiempo.

Tú: ¿qué ocurre?

Pain: necesito que acompañes a Hidan y a Kakuzu en una misión para conseguir algo más de dinero.

Tú: no hay problema, ¿cuándo?

Kakuzu apareció a tu lado.

Kakuzu: ahora mismo.

Tú: bien, deja que vaya a mi habitación por unas cosas y regreso en un minuto.

Kakuzu asintió y desapareciste por uno de los pasillos. Y como habías dicho, en menos de un minuto ya te encontrabas con tu capa puesta y preparada para salir. Kakuzu te observó detenidamente.

Kakuzu: ya podían ser el resto como tú y no unos tardones.

Comentó a la vez que su mirada volaba hacia Hidan.

Hidan: oye, no te pases Kakuzu.

Tú: déjate de hablar y vayámonos, cuanto antes empecemos, antes acabaremos.

Kakuzu: tienes razón, Hidan en marcha.

Pain: tener cuidado.

Tú: como digas.

Salisteis por una de las múltiples salidas de la guarida y comenzasteis a correr. Estuvisteis en marcha hasta el anochecer y decidisteis descansar unos minutos. Tras media hora de aguantar a Hidan con sus proposiciones indebidas os pusisteis de nuevo en marcha.
Eran las 10 de la mañana cuando conseguisteis localizar a vuestro objetivo. Hidan se encargó de él mientras realizaba su culto religioso de sacrificio. Kakuzu solo observaba mientras que estabas sentada en una rama mirando al cielo. Cuando Hidan finalizó cargó al sujeto.

Kakuzu: el punto de encuentro está a medio kilómetro.

Tú: entonces no me necesitáis para nada, iré a dar una vuelta.

Kakuzu: está bien, pero te quiero aquí dentro de media hora. ¿Estamos?

Tú: claro.

Hidan: ¿por qué ella se puede ir y yo no?

..................................... continuará .....................................





gracias por leer y sobre todo por comentar naye!
    mushashi
   31/10/17 01:21 | Última edición: 31/10/17 01:21

por los mil dioces nee-chan es un tremendo cap me maravillo bastantisimo,cada ecena me emociono eh intrigo a la vez asi que estare anciosa por la conti