Quédate conmigo 14
  Autor/a: Lhatatakeuchi
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  Fecha: 28/06/17 22:20
  Última edición: 28/06/17 22:20
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Observaste dentro del restaurante viendo como una peli rosa no paraba de agitar su mano saludándote. Entraste en el restaurante y caminaste hasta la mesa donde se encontraba esa joven con algunas personas más, algunas conocidas para ti, otras eran rostros nuevos.

Tú: buenas noches.

Sakura: ¿qué estás haciendo por aquí (...)-chan?

Tú: bueno, venía a ver si encontraba algún lugar para cenar.

Sakura: pues ya lo has encontrado, ¿por qué no te sientas con nosotras? Después de todo es una cena de chicas.

Tú: no quisiera molestar.

¿?: no molestas para nada, así que siéntate.

Te comentó la mujer rubia que había enfrente de Sakura.

Tú: está bien, gracias por la invitación.

Agradeciste sentándote en el sitio libre que había al lado de Tsunade justo en la cabecera de la mesa.

Tsunade: deja que te presente, chicas esta es (...)-chan, (...)-chan ellas son: Sakura, a su derecha están Ino, Hinata, Tenten. Y luego por esta parte tenemos a Kurenai, Anko, Shizune y yo que ya me conoces de sobras.

Se presentó desde tu derecha hasta la izquierda.

Tú: gusto en conocerlas.

Hinata: el gusto es nuestro (...)-sama.

Tú: por favor, no me trates con tanto respeto que me voy a creer demasiado mayor.

Comentaste de manera graciosa.

Kurenai: bueno algunas ya no necesitábamos presentación, nos conocemos desde niñas. Déjame decirte que me alegro mucho de que estés de regreso (...).

Tú: si, yo también me alegro.

Anko: has tenido agallas para aguantar lo que has aguantado, aunque realmente siempre las tuviste. A pesar de ser una generación más joven nada te impedía ponerte a nuestro nivel.

Tú: creo que exageras Anko.

Ino: ¿no tienes la misma edad que nuestras senseis?

Tú: no, soy 5 años más joven.

Antes de que alguna pudiera preguntarte algo más el mesero apareció para tomar la nota de todas y retirarse.

Shizune: dime (...)-chan, ¿qué tal la nueva casa?

Tú: fantástica, mejor de lo que podía haber imaginado, incluso creo que es demasiado grande para mi sola.

Tsunade: bueno así alguna vez nos podrás invitar para hacer una fiesta.

Shizune: usted siempre igual Tsunade-sama.

Comentó mientras la nombrada se reía a carcajada limpia.

Sakura: me alegro de que te gustara la casa, ¿ya has podido instalarte?

Tú: todavía no, solo he podido inspeccionar la casa.

Sakura: entonces ¿no has visto todavía la ropa que te hemos comprado?

Tú: solamente la que llevo puesta, pero quiero daros las gracias por las molestias que os habéis tomado por mí.

Sakura: no ha sido ninguna molestia mujer, veo que acertamos con la talla.

Shizune: y que le queda como un guante, estás muy guapa.

Comentó provocando cierto sonrojo en tus mejillas.

Sakura: tienes razón, seguro que el resto también le queda igual de bien. A este paso nos dejarás sin chicos.

Tú: chicas, por favor.

Kurenai: si chicas controlaos, no veis lo sonrojada que se está poniendo. Además, no creo que cierto shinobi deje que se le acerquen pretendientes.

Anko: opino lo mismo que tú Kurenai.

Tenten: ey, ¿a quién se refieren? ¿De qué shinobi están hablando?

Comentó confusa como alguna otra. A estas alturas tus mejillas estaban más que sonrojadas, pero no eran las únicas.
En una mesa cercana cierto shinobi no perdía detalle de la conversación, tampoco te perdía de vista sin que te dieras cuenta, o eso era lo que él creía. Desde que habías salido de casa tenías la sensación de que alguien te había estado observando, pero esa sensación había aumentado en cuestión de segundos.
Observaste a tu alrededor para averiguar si era cierta esa sensación o simplemente era eso, una sensación. Antes de que pudieras ni tan siquiera observar a la primera persona que estaba en el establecimiento las chicas siguieron preguntándote cosas. Tras varios minutos de nuevo regresó el mesero con vuestra cena así que comenzasteis a comer sin dejar de hablar.

Durante toda la cena te estuvieron poniendo al día de todo aquello que había sucedido tras tu ausencia. Cosas como por ejemplo que Kurenai estaba saliendo con Asuma, que Tsunade había sido nombrada Hokage tras la muerte del tercero.

Tú: ¿cómo es que aceptaste?

Tsunade: Naruto me ganó una apuesta, así que no me quedó más remedio.

Tú: entiendo, parece ser alguien especial ese chico.

Sakura: lo es, es la persona más decidida que he podido conocer, me alegro de formar equipo con él.

Tú: entiendo.

Comentaste pensativa, cosa de la que una rubia que estaba a tu lado se dio cuenta.

Tsunade: ¿has venido sola?

Tú: claro, ¿por qué la pregunta?

La rubia miró de reojo a una de las mesas que había más alejadas de la vuestra.

Tsunade: me parecía extraño, aparte de que podrías haberte desorientado.

Tú: puede ser, pero ahí está la aventura Tsunade-sama. Las calles han cambiado un poco, también es cierto que mi sentido de la orientación no es el mejor de todos, pero al fin y al cabo esto es una villa y puedo preguntar a las personas. No es como si fuera a perderme de por vida o eso espero.

Comentaste provocando que las chicas se rieran por tu contestación y tus gestos.

Tsunade: de todas maneras, luego te acompañaremos.

Tú: no se preocupe, a estas alturas creo que sé cuidar de mí misma.

Tsunade: si así lo prefieres, está bien.

Tú: gracias.

Respondiste con una sonrisa amable, la verdad es que no querías molestar a nadie más y querías comenzar a valerte por ti misma en ese lugar que era tan conocido, pero a la vez tan desconocido para ti. Al final de la velada Tsunade pagó la cuenta a pesar de lo mucho que intentasteis convencerla de que no lo hiciera. Finalmente agradecisteis y os separasteis fuera del restaurante para ir a vuestras respectivas casas.

Tras caminar unos 10 metros de nuevo esa sensación te invadió, como si alguien te siguiera. Volteaste tu cabeza lo suficiente para mirar por encima de tu hombro observando como algunos ninjas salían de ese mismo restaurante, diste un leve suspiro intentando calmar esa sensación tan rara.
De lo que no te habías dado cuenta es que la persona que había estado escuchando vuestra conversación también había salido tras ese grupo de shinobis y comenzó a caminar en la misma dirección que tú lo hacías.
Al llegar a tu casa tomaste la maleta que aún había en la entrada y la llevaste hasta tu habitación. La posaste encima de la cama, diste media vuelta para abrir la puerta del balcón y que pasara un poco de ese agradable fresco, dejaste durante unos segundos que meciera tu cabello disfrutando de ese momento.

La dejaste abierta mientras comenzabas a desempacar la ropa que había en la bolsa de mano. La metiste toda en ese gran armario que tenías en tu nueva habitación y al terminar decidiste tumbarte en tu cama. Realmente era cómodo, o eso es lo que te parecía después de haber pasado tanto tiempo en aquella celda incómoda. Mirabas el techo dejando que todas esas sensaciones agradables te invadieran, tan agradables que no pudiste evitar que tus ojos se comenzaran a cerrar poco a poco hasta caer en un profundo sueño.

Tan profundo que no te percataste de que alguien estaba de cuclillas en la barandilla del balcón que había enfrente de tu cama parcialmente oculto por las cortinas que se mecían con el viento. Se bajó de la barandilla de un pequeño salto y atravesó la ventana que habías dejado abierta para airear la estancia. Con sigilo se aproximó hasta donde te encontrabas dormida con tu cabello esparcido por toda la almohada.
Sabía que por la noche refrescaría un poco, por ello tomó una manta que había al pie de la cama y la extendió cuidadosamente encima de ti para que no pasaras frío. Después se inclinó lo suficiente sobre ti para depositar un delicado beso en tu frente y susurrarte al oído.

¿?: lo lamento tanto (...), lamento que mi miedo a perderte de nuevo sea mayor que mi orgullo y mi valentía para confesarte lo que siento. Pero, aunque hayamos discutido, aunque no quieras volver a verme, siempre estaré ahí velando por ti. Porque no dejaré que nadie vuelva a hacerte daño, porque yo te cuidaré.

Sentenció acariciando suavemente tu cabello, luego se incorporó con una sonrisa delicada bajo su máscara al ver tan hermosa escena. Apagó la luz que aún estaba encendida en el interruptor que había al lado de la cama. Se giró con la intención de salir y justo cuando estaba en el marco de la puerta del balcón se volteó viendo como dormías apaciblemente provocando que su corazón se llenara de alivio.

Finalmente salió de tu habitación y de un pequeño salto se situó en la entrada de la casa que había al lado, con la llave abrió la puerta y desapareció tras ella.


............................................ continuará ............................................


hasta aquí el cap de hoy, espero que os haya gustado y perdón por la tardanza en subir la conti de este fic, muchas gracias como siempre a las chicas que leen y sobre todo a las que comentan los caps como nayeli y jailin!
    jailin_uchiha
   30/06/17 07:09 | Última edición: 30/06/17 07:09

Me gusto el cap, como de costumbre, one,que lindo Kakashi, espero ansiosa la conti

    mushashi
   03/07/17 01:26 | Última edición: 03/07/17 01:26

disculpa la tardanza nee me encanto mucho tu conti deveras ,todo me intriga y me dejas con ganas de seguir queriendo saber mas y mas,pero sere pasiente nee ,esperare la conti pasiente me encanto