Quédate conmigo 18
  Autor/a: Lhatatakeuchi
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  Fecha: 29/08/17 13:05
  Última edición: 29/08/17 13:05
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Al día siguiente acababas de desayunar cuando alguien llamó al timbre de tu casa, no esperabas visita así que un tanto intrigada fuiste a abrirla. Nada más hacerlo te encontraste con un sonriente peli negro que enérgicamente te saludó.

¿?: espero que estés preparada para otra sesión de entrenamiento.

Tú: ¿no crees que es demasiado pronto para comenzar con los entrenamientos Gai?

Gai: de eso nada, nunca es mal momento para entrenar. A parte de que tenemos que darnos prisa si no queremos quedarnos atrás con respecto al resto.

Tú: veo que las viejas costumbres no cambian, sigues igual de entusiasta que siempre. Está bien, pongámonos en marcha.

Afirmaste saliendo de casa, caminaste al lado de Gai hablando enérgicamente hasta llegar de nuevo al mismo campo de entrenamiento que el día anterior. De nuevo cara a cara, ambos shinobis con posición de batalla dispuestos a batirse en una lucha cuerpo a cuerpo. Una mirada decidida en ambos rostros, pero fue el peli negro en dar el primer paso.
Rápidamente desapareció de tu campo visual, respiraste profundamente cerrando tus ojos concentrándote en todo aquello que te rodeaba. A medida que pasaban los segundos más eras capaz de percibir, no solo por el sonido si no por el tacto, una pequeña brisa por detrás de ti a la izquierda hizo que abrieras los ojos de golpe. Volteaste con tu antebrazo en alto para poder detener la patada que provenía del aire por parte de tu contrincante.
Al detener su ataque retrocedió hasta llegar al suelo con una sutil sonrisa de medio lado. No le diste tiempo a reaccionar, corriste hacia él directamente. Puesto que estaba aún un tanto agachado por el salto decidiste comenzar con un golpe bajo qué perfectamente esquivó retrocediendo un paso. Seguiste atacando seguidamente siguiendo un patrón que no tardó en descubrir.

Gai: (pensamiento: ya lo veo, primero ataca con la mano izquierda, ladea un poco su cuerpo a la derecha para atacarme con la otra, siempre mueve el pie contrario de la mano que va a golpearme, ahora te tengo).

Pensó a la vez que movía su mano izquierda con la intención de detener tu mano derecha, pero justo antes de tomarla desapareciste. Un poco impresionado buscó a su alrededor con su vista, pero en una fracción de segundo estabas justo a su lado izquierdo. Aun teniendo su mano extendida al intentar detener tu ataque interior pudiste elevar tu pierna hasta colocarla justo en su abdomen.
Pudiste controlar tu fuerza lo suficiente como para solo detener su movimiento por el impulso de su anterior bloqueo. Recobró la compostura, bajaste tu pierna con una sonrisa leve en tu rostro.

Tú: creo que hoy no me has ganado.

Gai: no predije tus movimientos ¿verdad? Solo me hiciste creer que había un patrón para que me confiara y aprovechar esa ventaja.

Tú: así es, solamente te manipulé un poco. Pero ya sabes que en la lucha cuerpo a cuerpo no solo cuenta la fuerza física si no también la estrategia.

Gai: cómo olvidarlo, además en cuanto me descuido un poco me lo recuerdas. Pero es demasiado pronto como para terminar el entrenamiento. ¿Qué te parece competir por ver quién llega antes a hacer 1000 flexiones?

Tú: ¿estás seguro de que llegarás a hacerlas todas?

Preguntaste con una sonrisa burlona intentando enfadarlo.

Gai: por supuesto que si, y lo haré antes que tú.

Tú: eso está por verse.

Desafiaste, momentos después ambos os encontrabais con la competición en plena acción. Y así continuasteis compitiendo en varios retos hasta bien entrada la noche.

Gai: bien creo que ya es algo tarde y debemos descansar. Puede que hoy no hayamos peleado mucho, pero lo que es entrenamiento creo que es suficiente.

Tú: si, seguramente mañana tendremos agujetas.

Gai: en ese caso tendremos que entrenar más.

Comentó de manera enérgica obteniendo una risa por tu parte.

Tú: claro que sí, no podemos quedarnos atrás ¿no?

Gai: claro que no, no pienso dejar que Kakashi me gane.

Afirmó muy seguro de si mismo. Comenzasteis a caminar hasta que llegaste a tu casa, te despediste de tu compañero de entrenamientos para entrar en casa.

Era algo tarde, sobre las 11 cuando habías terminado de ducharte y relajarte después de ese día lo necesitabas. Te vestiste con un short de color negro y una camiseta de tirantes de color azul oscuro, una ropa cómoda para estar en casa.
Recogiste tu cabello en un moño y fuiste hasta la cocina con la intención de ponerte a hacer la cena. Estabas a mitad de receta cuando te pareció escuchar algo en la calle. Tomaste un trapo para limpiarte las manos mientras te acercabas sigilosamente a la puerta.

Con cada paso más estabas segura de que detrás de esa puerta había alguien. Con una mano en el pomo de la puerta, el trapo en la otra mano abriste rápidamente para observar que detrás de la puerta no había nadie. Te asomaste un poco para poder ver bien el jardín, sin embargo, no había rastro de nadie.

¿Acaso había sido tu imaginación?

Pensaste bajando tu vista encontrándote otro clavel a tus pies, este era de color blanco. Te agachaste para recogerlo, oliste la fragancia que desprendía sin perder detalle del exterior. Sabías que quién lo hubiese dejado allí no quería presentarse ante ti, al menos no todavía. Entraste de nuevo en tu casa cerrando la puerta con seguro.

En el salón, encima de la mesa se encontraba el jarrón con el clavel de color rojo que habías recogido ayer, colocaste el blanco en el mismo jarrón para que se hicieran compañía. Regresaste a tu labor de cocinera sin perder de vista esas dos flores encima de esa mesa que se haya frente de ti, tras la isla que separaba la cocina del salón.

¿Quién sería la persona que te estaba dejando esos claveles?
¿Acaso te conocía tanto para saber que era tu flor favorita o solamente se trataba de una coincidencia?

Los siguientes días fueron exactamente iguales, entrenar desde la mañana hasta las 10 de la noche, llegar a casa para ducharte y comenzar la cena.
Y en toda la semana que había pasado cada noche un nuevo clavel se encontraba en la puerta de tu casa.

No sabías de quién se trataba, no conseguías predecir cuándo te lo dejaba, algunas veces era al llegar de tus entrenamientos, otras veces lo encontrabas al terminar de ducharte, otras veces antes de irte a dormir.
Pero en ninguna de esas veces habías visto a la persona que te lo había dejado.

¿Quién podría ser?

Poco a poco los claveles se fueron acumulando en el jarrón que había en tu salón. No sabías por qué motivo, pero a pesar de provenir de alguien desconocido para ti en ese momento te gustaba la sensación de recibir todos los días una nueva flor. Como diciendo que cada día que pasaba se acordaba de ti lo suficiente como para comprar una flor y depositarla en tu casa.

Para que fueras consciente de que no se olvidaba de ti.

De nuevo, tras otra noche reconfortante Gai se encontraba en tu casa para recogerte e ir a los entrenamientos, pero esta vez cuando abriste la puerta era Gai quién tenía un clavel en su mano.

Tú: buenos días Gai, ¿y esa flor? ¿No me digas que eras tú quién me las dejaba?

Gai: ¿dejarte flores? ¿De qué me estás hablando? Este clavel lo encontré en el suelo pensé que se te había caído.

Tú: pues no, es alguien que me deja flores, aunque desconozco su identidad.

Explicaste tomando la flor que tenía en su mano para olerla y darle paso a tu casa.

Gai: puede que esto entonces te diga de quién se trata.

Comentó extendiendo una nota que tomaste tras poner la flor en el florero.

Tú: ¿de dónde la has sacado?

Gai: estaba debajo del clavel.

Comentó interesado en esa nota, tanto que se asomó por encima de tu hombro para ver lo que había escrito en ella.

Nota: sé que ni todos los claveles del mundo pueden ayudarme para que me perdones por lo estúpido que fui. Pero quiero que sepas que cada día pienso en ti.


........................................ continuará ........................................




Espero que os haya gustado ones, gracias por leer y a naye por comentar!
    mushashi
   29/08/17 23:47 | Última edición: 29/08/17 23:47

increible ne me sorprendio mucho el cap me maraville al leer siempre logras cautivarme y vivir el cap nee como si estubiera alli,asi que estare anciosa y pasiente esperando la conti nee-chan

    jailin_uchiha
   16/09/17 16:10 | Última edición: 16/09/17 16:10

Primero que nada, me disculpo por no haber comentado en el anterior, últimamente el tiempo no me da.
Me gusto mucho el cap, tan tierno Kakashi, dejando a diario un clavel. me dejaste con ganas de seguir leyendo, estaré esperando ansiosa la conti C: