Quédate conmigo 21
  Autor/a: Lhatatakeuchi
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  Fecha: 02/11/17 16:33
  Última edición: 02/11/17 16:33
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Kakashi: siento haberte puesto en esta situación, no debí tratarte de aquella manera. Todos los días me he arrepentido de lo que te dije en el hospital. Estabas recuperándote, habías salido de una operación peligrosa y lo que menos necesitabas es que yo hiciera una pataleta de crío pequeño. Por supuesto que todo lo que dije en ese momento no es lo que pienso, solo que estaba preocupado y no lo expresé cómo debía. Me dejé guiar por mi orgullo y esto es lo único que he conseguido. Hacerte daño, que era lo que menos quería.

Levantaste tu cabeza para observarle, ahora estaba a tu lado puesto que mientras hablaba había acortado la distancia entre ambos. Tus ojos estaban posados en ese peli plateado que estaba a un metro escaso de ti.

Tú: creo que ninguno de los dos actuó como hubiese querido. Cuando me di cuenta de lo que te había hecho no sabía cómo pedirte disculpas.

Kakashi: supongo que ambos nos pusimos en la piel del otro.

Tú: así es, después de ver lo que había hecho no estaba segura... de si te gustaría hablar conmigo.

Kakashi sonrió bajo su máscara de manera tierna.

Kakashi: a mí me pasó lo mismo. Creí que ya no querías saber nada más de mí.

Tú: eso jamás Kakashi. Después de todo el tiempo que hemos estado sin vernos estar enfadados era lo que menos quería. Muchas veces pensé en ir hasta tu casa y pedirte disculpas, pero...

Kakashi: tu orgullo y el miedo al rechazo te detenían.

Te sorprendiste al ver que sabía perfectamente lo que querías decir, al ver cómo era capaz de terminar tus propias frases.

Tú: exactamente eso.

Kakashi: lo sé, pues yo sentía lo mismo. (...), te ruego que me perdones por el comportamiento de todos estos días.

Tú: solo lo haré si tú también me perdonas.

Kakashi: no tengo nada que perdonarte. Lo que me gustaría a partir de ahora es que tengamos más charlas como estas.

Tú: ¿charlas sin que interceda el orgullo?

Comentaste en tono burlón para intentar relajar el ambiente.

Kakashi: sin más orgullo.

Respondió elevando su mano para poder acariciar tu mejilla y sin previo aviso lo abrazaste, al cabo de dos segundos sentiste como sus brazos te rodeaban de forma cálida.

Kakashi: no me gusta romper estos momentos, pero creo que la cocina te reclama.

Comentó haciendo que te percataras del arroz que aún tenías en el fuego así que te separaste rápidamente para atenderlo mientras exclamabas.

Tú: ¡el arroz!

El shinobi se rió al verte rápidamente retirar la comida del fuego.

Tú: puedes sentarte, en unos minutos tendré todo preparado.

Sugeriste mirando por encima de tu hombro con una sonrisa tierna.

Kakashi: de eso nada, te ayudaré a poner la mesa.

Refutó acercándose a los muebles para comenzar a buscar donde tenías los cubiertos. Te hacía gracia verlo abrir armarios sin encontrar, así que decidiste darle indicaciones de donde estaban las cosas mientras por tu parte colocabas la comida.
Tras unos 10 minutos ya os encontrabais con todo colocado y sentados uno al frente del otro. Como la mesa era bastante grande había una mitad que estaba sin platos en la cual habías colocado el jarrón con los claveles.

Mirabas expectante al hombre que estaba enfrente de ti, viste como retiraba su máscara para poder comenzar a comer. Segundo tras segundo el sonrojo en tus mejillas era más grande. Tras un par de bocados Kakashi levantó su mirada para encontrarse con la tuya.

Kakashi: esto está delicioso.

Tú: no hace falta que me mientas Kakashi, hace mucho tiempo que no cocino y mucho menos para alguien. Si está malo puedes decírmelo con total confianza. Pediremos algo de comida a domicilio.

Sugeriste levantándote para tomar el teléfono, pero la voz de tu compañero te detuvo.

Kakashi: me conoces lo suficiente para saber que si hay algo que no me gusta lo digo sin tapujos. Así que, si digo que está bueno, que aproveche.

Respondió sonriendo para luego seguir comiendo bajo tu atenta mirada, que tras unos segundos bajaste hasta tu plato para probarla. Nada más saborearla te sorprendiste puesto que estaba más rica de lo que pensabas. De nuevo la voz del peli plateado te sacó de tus pensamientos.

Kakashi: ¿por qué estabas roja?

Casi te atragantas ante la pregunta recordando que hacía minutos antes estabas toda colorada sin apartar tu mirada de él.

Tú: puede que me llames loca, pero está bien, te lo diré. Hacía mucho que no te veía sin máscara, creo que ya ni me acuerdo de si te había visto alguna vez. Me he sorprendido. Solo eso.

Respondiste apartando tu mirada como si nada.

Kakashi: ¿eso es un piropo? ¿Acaso te parezco alguien atractivo?

Lo miraste seriamente con un leve sonrojo.

Tú: tómatelo como quieras.

El oji negro se echó una buena carcajada al ver tu comportamiento.

Kakashi: creo que nunca te había visto así. ¿Desde cuándo te fijas en los hombres? Siempre creí que eras de esas chicas que lo que menos les importa es el físico.

Tú: claro que no me dejo guiar por eso, solo que me ha pillado por sorpresa.

La mirada de Kakashi se volvió tierna igual que su sonrisa.

Tú: ¿p-por qué me miras así?

Kakashi: tú también te has vuelto más hermosa que antes (...).

Tus ojos se abrieron de la impresión al escuchar esa frase, estabas tan roja y nerviosa que no sabías donde meterte.

Tú: ¿pe-pero q-qué estás diciendo baka?

De nuevo se echó a reír por tu reacción.

Tú: creo que estás demasiado graciosillo.

Kakashi: tómatelo como quieras, pero que sepas que lo mío sí que era un piropo.

Comenzaste a comer rápidamente para llenar tu boca y no poder hablar sin apartar la mirada de tu plato. Lo cierto es que hacía mucho que alguien no te echaba un piropo y menos Kakashi. Por su parte no dejaba de mirar ese dulce sonrojo y nerviosismo en ti. Le gustaba ser él quién lo provocara, pero no iba a tentar a la suerte, no quería ponerte más nerviosa de lo que estabas así que cambió de tema.

Estuvisteis hablando un gran rato, te ayudó a fregar los platos, a secarlos y colocarlos. Después os sentasteis en el sofá para seguir charlando y eran las 4 de la mañana cuando Kakashi se fue de tu casa tras despedirse con un beso en la mejilla, beso bastante cerca de los labios.

Cerraste la puerta apoyándote en ella y suspirando. Te fuiste a dormir bastante contenta por haber arreglado ya la situación de una vez por todas. Lo cierto era que no te gustaba nada estar enfadada con la gente y mucho menos con Kakashi. Aquel chico con el que te llevabas desde que eras pequeña, aquel con el que habías compartido tantas misiones incluso siendo anbus antes de ser secuestrada.



Eran las 11 cuando Gai apareció en la puerta de tu casa para llevarte a realizar otro entrenamiento. Esta vez se trataba de dar 100 vueltas a toda la villa con pesas en los tobillos de 10 kilos cada una. Y así día tras día todo iba a mejor.
Los entrenamientos progresaban adecuadamente, tus revisiones semanales en el hospital también daban resultado, tu cuerpo a nivel físico se estaba recuperando más rápido de lo posible y todos los días hablabas con Kakashi poniéndote al día mientras él te contaba algunas misiones que hacía y todo lo que había pasado en esos años.

Era lunes por la mañana cuando estabas entrenando con Gai en un campo realizando algunos golpes contra unos troncos para mejorar la fuerza y precisión cuando un anbu apareció a vuestro lado.

Anbu: requieren su presencia en el despacho de la Hokage lo antes posible.

Tú: Gai, creo que ya te podrás reincorporar a las misiones.

Comentaste alegre por él, pero antes de que nadie dijera nada el anbu os interrumpió.

Anbu: no es a Gai a quién me refiero, sino a usted señorita (...).

Esa respuesta te dejó bastante boquiabierta, temías que algo malo pasara. Te volteaste para observar al pelinegro quién asintió seriamente y así sin perder más tiempo comenzaste a caminar hacia donde te habían dicho. Con cada paso que dabas más ideas se formaban en tu cabeza.

¿Acaso algo andaba mal? ¿Tendría que ver con tu recuperación a nivel de chakra? ¿O era con respecto a tus entrenamientos? ¿A tu condición física? ¿Qué era eso que no te habían dicho y que te mataba a cada paso que dabas debido a la intriga?

Cuando te diste cuenta ya te encontrabas justo enfrente de esa puerta. Podías escuchar algunas voces al otro lado. Tendiste tu mano algo temerosa, pero petaste a la puerta. Tras recibir la confirmación de que podías pasar con tu mano temblorosa tomaste el picaporte y empujaste ese trozo de madera para poder pasar al interior.
Al hacerlo pudiste encontrarte de frente con la rubia de ojos ambarinos que te observaba seriamente. A su lado se encontraba Shizune con el cerdito entre sus brazos. Y las otras voces que habías escuchado eran nada más y nada menos que del equipo de Kakashi.

Tú: ¿me ha llamado Tsunade?

Tsunade: así es, pasa y cierra la puerta.

Hiciste lo que te había indicado la Hokage para luego aproximarte a la mesa y situarte entre Kakashi que quedaba a tu derecha y a tu izquierda Naruto, Sasuke y Sakura.

Tsunade: bien, tengo una misión para ustedes. Se trata de llevar a un ninja a la aldea oculta de la roca. Este ninja lleva un pergamino muy importante que supone una alianza entre villas. Tuvo problemas para llegar aquí, el resultado fue que llegó él solo. El resto de su equipo fue asesinado. Bien, no quiero por ninguna circunstancia que entre en combate, a parte de que no está en condiciones físicas para hacerlo según lo que me ha dicho es un recién licenciado de chunin. Por ello, no tiene muchas posibilidades de ganar contra el enemigo.

Naruto: ¿solo por ser un chunnin no podrá pelear?

Tsunade: no me refiero a eso Naruto, sus compañeros eran jounins muy entrenados, si ellos han caído este ninja no tardaría mucho en caer también. Por eso os asigno a vosotros 5 esta misión.

Acabó de explicar centrando su mirada en ti.

Tú: ¿cinco? ¿Eso quiere decir que... ?

Tsunade: tú también irás.

Tú: pero no estoy en condiciones.

Tsunade: yo mejor que nadie conozco tu estado, por eso puedo decirte que irás para proteger a ese ninja. Serás la última línea, y eso solo ocurrirá si terminan con el resto. Cosa que no va a ocurrir, puedes estar tranquila.

Tú: si usted dice que puedo ir iré, no entraré en combate.

Tsunade: así me gusta. Necesito a ninjas capaces de percibir cosas que otros ninjas no verían. Necesito a gente observadora y tú lo eres. Sé que los cinco haréis un gran trabajo. Podréis incluso detectar al enemigo antes de que ellos os encuentren a vosotros. Podéis esquivarlos y despistarlos. El pergamino tiene que llegar entero. Cuento con ustedes.

Todos: hai Tsunade-sama.

Todos os dirigisteis a la salida, pero te detuvo la voz de Tsunade.



........................................ continuará ........................................
    mushashi
   02/11/17 20:29 | Última edición: 02/11/17 20:29

ohhhhhhhhhhhh que intenso y a la vez con tantas emociones jusntas y luego lo que dice tsunade siempre logras atraparme nee-chan y con este fantastico cap has iluminado mi dia deveras asi que esperare la conti pronto,anciosa y pasiente a la vez deveras nee-chan y me pregunto que sera lo que tsunade quiso decir? ,esperare conti nee-chan