The way back /Epílogo/
  Autor/a: Leenale
  Visitas: 35
  Fecha: 02/08/17 08:41
  Última edición: 02/08/17 08:41
Fanfics > El día a día en friki



 

Ahora si, esto llega a su fin.
Espero que les guste este pequeño epílogo y gracias a quienes apoyaron.

//////////////////

Un año y medio después.

(..) se encontraba en el departamento preparando la cena para esa noche, iba de una lado a otro, haciendo una cosa y en seguida otra para que todo quedará perfecto cómo cada noche.
Muchas cosas habían cambiado en ese largo tiempo y a veces mirar hacía tras la hacía sentir nostalgia pero no cambiaría nada porque ahora era sumamente feliz.
Tanto ella como Sasuke habían terminado sus estudios. Ahora el azabache era director de una compañía musical que estaba pasando por un magnífico momento, la empresa de su padre estaba a cargo de su hermano y aunque ellos le pidieron que fuera parte de ella, él decidió seguir su propio camino. Ella por su parte había estudiado con el azabache sólo para estar cerca de él pero cuando llego el momento de buscar trabajo decidió ocupar el conocimiento que tantos años de vida le habían dejado y optó por trabajar como traductora e incluso se estaba aventurando como escritora.
Hacía unos meses que ellos habían optado por vivir juntos y ella podía decir que había sido la mejor decisión que tomó, todo en su relación iba perfecto y en cuanto a lo laborar también, no podía quejarse de nada. Estaban comprometidos y en un par de meses se realizaría su boda y aunque hubo momentos difíciles en donde la actitud de ambos no les ayudaba a solucionar nada, afortunadamente siempre encontraron el equilibrio perfecto para hacerlo.
A la mayoría de sus compañeros de la universidad los seguían frecuentando.
Y hacía más de un año que había renunciado a sus poderes y se había convertido en una simple mortal.
Antes de volver con Sasuke en aquellos tiempos donde tenía miedo se preguntó muchas veces.

¿Que puedo perder?.

La verdad era que tal vez mucho pero sino funcionaba su relación con Sasuke sería igual que quedarse sin hacer nada, sin luchar por algo que valía la pena, moriría de cualquier forma. Estar lejos de él haría que su vida no tenga sentido, lo experimento por algún tiempo y fue suficiente para darse cuenta que se sentía vacía y así no valía la pena vivir y quedarse con él la llevaría a su inevitable final, pero vamos, ahora estaba lista.
Durante todos esos años vivió para cumplir deseos de miles de personas, pero y ella, nunca pensó en su deseo realmente, buscó el amor porque quería experimentarlo y cuando lo encontró donde menos lo esperaba aprendió que en verdad deseaba pasar su vida con él, pero tenía miedo, la única forma de estar junto a él era abandonar sus poderes y envejecer juntos, tener un amor verdadero y morir como cualquier persona. No recordaba si alguna vez había sido una humano o como era que tenía poderes, no recordaba tampoco cómo sabía que podía abandonar sus poderes si encontraba el amor verdadero, sólo lo sabía. Sus recuerdos eran sólo de la gente feliz que había ayudado cuando cumplía sus deseos y así fue por años y años. Nunca recordaba haber pensado en que moriría.
Así que cuando entregó su corazón a Sasuke tenía miedo, mucho miedo. No era miedo a la muerte, tenía miedo de equivocarse, de creer que era un amor verdadero y al final ambos terminarán separándose y tomando caminos diferentes y entonces no tener una razón para vivir, porque ya no podría huir y seguir ayudando a gente, no, ahora sería como toda la gente que ayudó.
Era incierto lo que pasaría en algunos años, no sabía si de verdad seguiría con Sasuke, podría ser que de un día para otro esa felicidad terminará, pero decidió arriesgarse y ser optimista en que en verdad estarían juntos y tener un para siempre como en los cuentos. Si por algo no se lograba ella atesoraria y guardaría el amor que le tiene al azabache en su corazón y viviría de el y cuando fuera tiempo de abandonar el mundo ella lo haría feliz de saber que tuvo la oportunidad de amar y ser amada y que mucho antes de eso pudo ayudar a mucha gente y tuvo muchas experiencias gratas.
Por lo pronto ella estaba decidida a cuidar el corazón del azabache y esforzarse día con día para que su amor pudiera prosperar.

(..) suspiró cuando terminó de hacer la cena y miró el reloj que se encontraba en la pared.

-8:00pm- sonrió, era la hora en que el azabache solía llegar y no se equivocó cuando a los segundos escucho la puerta ser abierta y luego cerrada

-Llegue- dijo alzando un poco la voz

-Bienvenido- salió de la cocina -justo acabo de terminar la cena-

-Por eso eres la mejor- se acercó a ella para darle un suave beso después de quitarse la chaqueta -estoy hambriento-

-Pues entonces andando- sonrió tomándolo de la mano y llevándolo al comedor

Sirvió para ambos y después se sentó frente a él.

-¿Qué tal tu día?-

-Seguimos trabajando para lanzar nuevas canciones- comió un poco -y Naruto estuvo todo el día en mi oficina molestando-

-¿Qué quería?- preguntó divertida

-Convencerme de que vayamos a una fiesta que organiza por su cumpleaños y se juntarán todos los chicos-

-¿Aceptaste?-

-No quería pero me amenazó con no irse todo el día hasta que aceptará, en verdad cumplió-

(..) rió de la molestia del azabache, ese rubio siempre se salía con la suya.

-Entonces tenemos fiesta Sasu- sonrió

-No se cómo pero tú y Naruto siempre logran que haga cosas que no quiero-

-¿Debería ponerme celosa de no ser la única con convencimiento en ti?- elevó una ceja

-Tal vez-

-Oye- reclamó haciendo reír al azabache -al menos ahora puedo hacerlo por mi misma- susurró recordando cuando lo amenazaba con usar su magia, ahora bastaba con que se lo pidiera y a veces rogarle un poquito pero siempre cedía

-¿Quieres ir?- preguntó esperanzado de que ella dijera que no

-Si, hace mucho no vemos a los chicos- sonrió y el azabache suspiró asintiendo

Siguieron comiendo y (..) recordó algunas veces en que los chicos le preguntaron como era que estaba con él si no era tan expresivo. Lo que no sabían era que esa actitud cambiaba completamente cuando se encontraban sólo los dos, siempre estaba para ella, la cuidaba y sobre todo había surgido en él un lado juguetón y mimoso que le encantaba, pero eso sólo ella lo sabía y se sentía enteramente feliz de que fuera así.
Aunque Sasuke si socializaba más qué cuando regresó con él pero seguía siendo serio, eso era algo que estaba segura nunca cambiaría y no quería que fuera así porque esa era la manera en que lo había conocido y se había enamorado.

-¿Te parece si vemos una película antes de dormir?- preguntó Sasuke una vez que término de fregar los trastes

-Si- gritó emocionada

-Vamos- la tomó de la mano y se encaminaron a la sala

-Sasu hay que hacer palomitas-

-Pero si acabamos de cenar-

-No importa, una película sin palomitas no se puede disfrutar- hizo un puchero

-Eres tan rara- dijo divertido dirigiéndose a la cocina en lo que (..) ponía la película de terror que estaba recomendada en su televisión

-Gracias- sonrió cuando el azabache no sólo le paso un bowl de palomitas sino que le extendió una manta

-¿Ya escogiste?- preguntó sentándose a su lado

-Si, es de terror y no pienso quitarla porque si voy a poder dormir- dijo antes de escuchar a su prometido persuadirla, el chico sólo negó

-Te amo (..)- dijo atrayendola hacía él para poder abrazarla -aunque a veces no te entienda- la chica rió un poco

-Te amo Sasu- lo miró -aunque a veces tampoco te entienda, así esta bien sino sería aburrido ¿no crees?- el azabache sonrió asintiendo y la chica se acerco a besarlo y después se acurruco en él poniendo la manta para taparlos a ambos y así comenzar a ver la película